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La violencia policial y numerosos arrestos reinaron ayer en medio de protestas a nivel nacional por defender la Ley de Glaciares. Mientras tanto el gobierno libertario de Javier Milei le entregó un voto favorable al sector minero para modificar la ley, con el objetivo de darle a empresas como Glencore, McEwen Mining y Rio Tinto, la luz verde para avanzar sobre el hielo. El voto, que ocurrió en las primeras horas de la madrugada de hoy fue 137 a favor, 111 en contra, con 3 abstenciones.

Pero a pesar de la reforma a la Ley de Glaciares, el camino para las mineras para deshacerse del hielo es aún largo, ya que organizaciones ambientales y miles de personas que intentaron infructuosamente participar en la audiencia pública sobre la Ley de Glaciares indican que llevarán la reforma ante los tribunales, por ser inconstitucional, regresiva y violatoria de los compromisos internacionales argentinos, entre ellos el Acuerdo de Escazú. La justicia argentina ya falló a favor de los glaciares y en contra de mineras como Barrick Gold y Xstrata (el anterior dueño de El Pachón, ahora operado por Glencore). La Corte Suprema de Argentina afirmó que la Ley de Glaciares puede más y que la minería sigue prohibida en zona glaciar y en ambiente periglacial.

En el meollo del debate hay un tema que va más alla del hielo glaciar. Hasta las voces más pro-mineras, expresaron durante el debate en el Congreso que los glaciares no se deben tocar pues son un reservorio hidrológico crítico para la población argentina. El tema central no es el hielo blanco que todos vemos, sino el más enigmático ambiente periglacial que alberga (y protege) al hielo bajo la superficie. El conflicto real se ubica entorno al hielo que no se ve. Comúnmente conocido como «permafrost», el ambiente periglacial, al igual que los glaciares, captura nieve y lluvia, pero las congela y las guarda entre las piedras, en forma de hielo, soltándola a las cuencas hídricas durante los meses más calurosos. Los ambientes periglaciales, típicos de la alta montaña en países como Chile y Argentina, son reservas hídricas fundamentales, aunque no se vean.

Las mineras operando en los Andes Centrales tienen una historia complicada con los ambientes periglaciales. Antes de la Ley de Glaciares, poca gente sabía lo nocivo que eran las actividades mineras para el hielo de los Andes. Barrick Gold, Xstrata, McEwen Mining, y unas cuantas otras, ya venían realizados actividades de exploración minera en los cerros altos, y algunas de ellas, con proyectos ya avanzados en etapas preliminares, habían destruido hielo glacial y ambiente periglacial con sus bulldozers, tanto en etapas de exploración abriendo caminos, o perforando y desestabilizando, y también destruyendo por completo al hielo, en su búsqueda de cobre, oro y plata.

En algunos casos, como en el de proyecto minero El Pachón, en la provincia de San Juan, cerca de Calingasta, la misma empresa revela que existen glaciares de escombros (en el ambiente periglacial) que deberán ser destruidos pues se ubican en el mismo rajo de cobre que desean explotar. Es por ello que estas empresas mineras necesitan que esta ley de protección de glaciares y de ambientes periglaciales desaparezca, o al menos que la modifiquen para permitirles intervenir el hielo protegido.

«Estas son las principales fuentes de agua para la Argentina», dicen organizaciones ambientales, agricultores y decenas de miles de personas que quisieron participar en la audiencia pública del Congreso pero que fueron excluidas. «Enfrentamos al cambio climático y el consecuente retroceso de los glaciares. Son recursos claves, y por eso, rechazamos la reforma de la ley que propone el gobierno libertario y ultra-pro minero que llama a los ambientalistas idiotas extremos.» Más de 106,000 personas, un record mundial, pidieron participar de la audiencia pública en el Congreso de la Nacion, para hacer escuchar su voz, pero el bloque de La Libertad Avanza (de Milei) decidió solamente permitiendo a unas 100 personas la oportunidad de hablar durante 4 minutos. La gran mayoría rechazó la reforma.

La Ley de Glaciares data del año 2008, y fue adoptada de manera unánime por el Congreso de la Nación. Los legisladores de las provincias mineras no entendían en ese momento, cuán invasivas eran las operaciones mineras para los glaciares. Tampoco entendían que abajo de la superficie de las laderas de montaña, yacía más hielo, y que las empresas mineras lo estaban desenterrando. Tampoco entendían que la entonces flamante Ley de Glaciares complicaría a varios proyectos mineros que se estaban perfilando para empezar operaciones. El proyecto Pascua Lama, de Barrick Gold, sería inicialmente el primero de los afectados. Sus defensores no demorarían la embestida en contra de la Ley de Glaciares.

La entonces Presidente de la Nación, Cristina Fernandez, tomó la bandera del sector minero y vetó la ley, por lo que muchos llaman al veto «el Veto de Barrick», aludiendo a una presunta llamada del CEO de Barrick Gold a la presidente para que revirtiera el voto. El veto explícitamente establece como fundamento los intereses mineros afectados por la ley.

Romina Picolotti, la Secretaria de Ambiente de la Nación en aquel momento, quien había silenciosamente acompañado la Ley de Glaciares en el Congreso y quien había modificado el proyecto de ley a fin de incluir controles para la autoridad federal ambiental sobre el sector minero en la implementación de la ley, renunció a su cargo.

El veto alertó a la sociedad sobre el peligro minero sobre los glaciares, y disparó un largo debate en el Congreso con una fuerte movilización nacional de organizaciones ambientales. La ley volvería a ser votada por el Congreso en el año 2010. La batalla legal entre la minería y los glaciares terminó a favor del hielo, y en contra de proyectos como El Pachón (que desde entonces se encuentra frenado en etapas preparatorias lideradas por la multinacional Glencore), y otros también en San Juan como Los Azules (de McEwen Mining). Ambos proyectos, como tantos más en la alta montaña se encuentran frenados por la ley de glaciares desde el año 2010.

Pascua Lama sufrió una muerte abrupta, también a causa de impactos en glaciares, aunque no por la adopción de la Ley de Glaciares, sino porque el gobierno de Chile reconoció impactos en glaciares chilenos por el emprendimiento y clausuró el proyecto. Hoy el sector minero espera ansiosamente que se levante la Ley de Glaciares para avanzar con una serie de proyectos frenados.

Milei ya intentó una vez derivar la Ley de Glaciares mediante la propuesta de una ley omnibus que fracasó el año pasado. Esta vez, sin embargo, el gobierno libertario, ayudado por el lobby minero, logró los votos necesarios para reformar la ley. La reforma da a las provincias la discreción de decidir a cuáles glaciares y ambientes periglaciales proteger y a cuáles sacrificar, lo último categorizándolos como irrelevantes hídricamente. Si la reforma de la ley sobrevive la embestida legal que se viene en la justicia, las provincias tendrán la opción de favorecer a la minería por encima de los glaciares, dejándoles decidir que tal o cual glaciar o ambiente periglacial, funciona o no funciona como reserva hídrica o como regulador de cuenca.

El hielo contiene agua, y cuando el hielo se derrite, aporta a los cursos de agua, no importa su tamaño o forma. Eso es lo que dicen los ambientalistas. Y es también lo que dice la Ley de Glaciares. La reforma, irónicamente no cambia esta definición. El lobby minero detrás de la reforme ha demostrado entender poco sobre la ciencia del permafrost. Solo entiende que donde hay hielo no puede avanzar y por eso era necesario eliminar la ley. Lo cierto es que a pesar de la reforma de la ley lograda esta madrugada, las mineras aun deberán enfrentarse a la justicia, que ya falló en su contra. Habrá un dificultoso camino para empresas mineras como Glencore, McEwen, y Rio Tinto, que continuarán enfrentando problemas de licencia social e inseguridad jurídica para sus proyectos.

para mas información : ambienteperiglacial@gmail.com

Informes de CEDHA sobre Glaciares y Minería:

Riesgos a Glaciares y Ambientes Periglaciales en el Proyecto Cerro Amarillo
Ambiente Periglacial y Minería en Argentina: La Ley de Glaciares y Suelos Congelados.
Impacto a Glaciares de Roca y Ambientes Periglaciales del Proyecto Los Azules
Impacto en Glaciares de Roca y Ambiente Periglacial de los Filo Colorado y Agua Rica
Impactos en Glaciares de Escombro y Ambiente Periglacial por El Pachon
Los Glaciares de Barrick Gold

Credito Foto: Jaime Olivos – Infobae